Premio

Baluarte del Carnaval

Homenaje a la fiesta de Cádiz y reconocimiento anual a una figura destacada del Carnaval.
Baluarte del Carnaval

Cádiz

Teatro _f _doc _2Los Carnavales de la Historia

El Carnaval de Cádiz lo podemos subdividir en muchos Carnavales. Podríamos decir que cada gaditano hace un Carnaval distinto, hace su propio Carnaval según en la actividad en que se encuadre:

El Carnaval del que sale en una agrupación (corista, comparsista, chirigotero o cuarteteto). El Carnaval del que toma parte de la Cabalgata.

El Carnaval del que se disfraza. El Carnaval del que se sienta en la avenida en una silla a ver pasar la Cabalgata.

Etc, etc... En Cádiz, como ciudad andaluza, el cante de su folklor se suele hacer de manera individualizada, por tanto aquí tenemos ya la primera Renovación: Cantar en grupos. Lógicamente de aquí nace la rivalidad de los grupos y todos quieren ser los mejores tanto en tipos como en letra y música, que a su vez se renueva cada año para no parecerse en nada a lo del año anterior, ni a lo de su grupo ni a lo que hicieron los demás grupos.

Comenzamos recordando a Rodríguez, El Tío de la Tiza. ¿Cuál fue el verdadero éxito de este gran autor? Pues fue el hombre que con su exquisito buen gusto supo dotar a su comparsa de un nuevo atractivo ya que el coro en sus comienzos no se diferenciaba en nada de la murga o chirigotas, y Rodríguez logró darle una nueva imagen revolucionando sus gestos.

Su primer logro lo podemos encontrar en el 1892 con su comparsa "El Ferrocarril", que se puede considerar como un antecedente del coro en carroza, aunque en aquel entonces no fuera más que un atrevimiento llevado por el afán de conseguir la perfección del tipo, ya que este coro o comparsa se componía de la máquina y el fogonero y en el vagón los viajero eran los que cantaban asomados a las ventanillas. Lo novedoso era que el tren andaba impulsado por los propios coristas, causando tal sensación que impulsó al Tío de la Tiza como el autor más popular y renovador de su época.

Después sacó "Los Pajaritos" con sus nidos entorno al cuerpo, así llegamos al año 1896 cuando por primera vez sube a su comparsa en una carroza -Los Claveles-y otra vez este gran pensador rompe con la tradición. Ya tenemos el Coro en Carroza. No para ahí la cosa y empieza a meterle mecanismo al tipo:

-"Los Volaores" con el movimiento giratorio de sus aspas.

-"Los Relojes" con su cu-cu que cantaba

-"Los Abanicos" que se abrían y cerraban.

Fue tal el valor que se le dio a estas innovaciones que en 1900 se crea un premio para la agrupación que presente más novedad y originalidad en el tipo, lógicamente se lo llevó el Tío de la Tiza. Después este hombre se marcha a Sevilla y después de su muerte le salen imitadores pero pocos renovadores.ç

Hasta que hace su aparición Manuel López Cañamaque, que renueva al coro en cuanto a su repertorio. la ironía de sus letras y lo pegadizo de su música. Al grupo lo hace más numeroso, o sea que se vuelve a salir por la tangente, cosa que hacía falta y el pueblo lo acepta con agrado y le llama Coro.

Por aquel entonces surge en la tiesta otra novedad que también forma revolución, y es el Cuarteto, que hasta entonces no se conocía; cuatro chirigoteros a carta caval con un "sie" que no se podía aguantá, y por qué no decirlo, con la cara más dura del mundo, por los años treinta, irrumpe con sus historietas o parodias que volverían a liarlo todo y el Carnaval lo acepta y el pueblo lo aclama.

Después del paréntesis del año 1936 al 1949 por los motivos que todos sabemos, surge otro genio, Francisco García de Quiros. Este hombre coge la música del tango y la aflamenquea, rompiendo con el ritmo dulzón venido de las Américas que disfrutaba nuestra música.

Seguimos como veía con esa Renovación constante. A partir de aquí el Tango se hace bailable y suenan las primeras palmas para acompañarlo y surge esa gaditana jaleándose con el arte, la gracia y la sal de esta tierra.

No tardaría en aparecer por nuestro festejo la figura de ese gran genio renovador que fue Paco Alba. El coge la chirigota y le imprime una elegancia en sus letra, una armonía en su música, un gusto en sus gestos, que algo nuevo volvía a aplaudir, hasta tal punto que a los organizadores empezó a dolerles la cabeza. Eso no era una chirigota normal, eso era otra cosa nueva y optan por darle premios especiales.

A esto había que darle una solución y alguien de la Comisión de Fiestas se acuerda que hay una denominación que quedó vacante cuando Cañamaque aumentó el número de componentes en las agrupaciones, era la comparsa.

Consultaron con Paco: "Mira Paco, a lo que tu sacas ahora le vamo a llamar Comparsa". Y Paco dijo: "Me parece bien, pero ¿me voy a seguir llevando el primer premio? Le contestaron: 'Si". Y dijo Paco: "Pues entonces llámame como tu quieras" Escribió "Los Corriquillos" y fue el primer premio de Comparsa.

También son dignos de mención como autores renovadores Agustín González, "El Chimenea" , con sus conocidos y famosos trabalenguas. El Carota, con su nuevo estilo de hacer los Cuartetos. Y surge otro autor que rompe los moldes de lo ya establecido nuevamente, será Aguillo con el cuarteto del Peña.

Él rompe con las historietas de los cuartetos que formaban Pepete, Salina, Morí y Belica y con la improvisada gracia del Carota y hace una parodia en verso y crea un estilo nuevo, cuyos tipos suelen ser de época.

Continúa la Renovación del Cuarteto y llega el denominado Cuarteto de Rota, ya que sus componentes son esa vecina población, con tres componentes y un muñeco, su humor es más abierto y en muchos casos prescinden de la risa. Esta revolución renovadora, es admitida por unos y criticada por otros, pero lo que sí es verdad es que la fiesta del Carnaval sigue su Renovación constante.

Lógicamente también en la Chirigota hemos contado con innovadores y renovadores: Cañamaque, Suárez, León, el propio Paco Alba, etc... y siguiendo el paso del tiempo llegamos a los años 80 y parecen "Los cruzados mágicos", que después serán "Los Cubatas", "Los cegatos con botas", etc... con una música distinta, actuán con más desenfado, diríamos que con más naturalidad, entonces nos encontramos con dos tipos de chirigotas distintos: La chirigota tradicional o antigua y la moderna. Como siempre el libro de los gustos está en blanco y cada uno elige la que quiere y critica a la otra.

Esta línea llamémosle moderna de la chirigota tiene sus seguidores y ha ido aumentando el número de ellas con Nandi Villegas, Erasmo Ubera, quien hizo el año pasado una renovación tal, que para muchos fue una revolución ya que presentó dos músicas diferentes en su pasodoble. Al jurado le dolió la cabeza con aquello.

No queremos terminar esta comunicación sin hacer mención a la forma de concebir los coros desde que en 1977 "Los Dedócratas", podemos decir que reavivaron en la afición que el coro tenía que despertar del letargo en que se encontraba: Y con ellos se rompe la tradición de que el corista no tiene clase social en la vida privada y aquí salen lo mismo un soldador de Matagorda que un médico o un abogado, o un estudiante.

Esto hace que el número de coros vaya aumentando hasta 15 y este año son 14 los inscritos en el Concurso. El número aumentó pero "no pasó ná" hasta que en 1981 aparece el Coro de La Salle-Viña con "Entre pitos y flautas" y se forma la marimorena. Un coro de payasos que introducen la mímica, se pintan la cara, utilizan los platillos, el bombo y la caja de la chirigota en el popurrí. Es un coro alegre y divertido. Se rompe otra vez al forma seria y estática del coro. Como siempre se vuelve a criticar por unos -se le llama cuarenteto- y se elogia por otros y en años posteriores se sirve de modelo para algunos.

Siempre el Coro ha estado formado por hombres y nace El coro mixto que introduce a la mujer como cantante. Como comprenderéis fue otra renovación revolucionaria: esto no suena igual, esto es otra cosa, decían algunos y otros argumentaban que con la voz femenina se enriquecía el coro. Lo cierto es que también tuvieron sus imitadores y han salido y siguen saliendo coros mixtos y sin embargo el primero, este año no saldrá.

Aparece también un coro "El callejón de los negros", y casi por arte de magia hace que con su ritmo cubano el público baile alrededor de su carroza y coree: "como se menea el coro en la batea". Hemos querido dar ejemplos concretos y lógicamente se han omitido muchos más. La lista es muy extensa y podría llegar a se interminable.
Baste lo dicho para que apreciemos que la fuente de inspiración del gaditano y la creatividad dentro del Carnaval es infinita. El pueblo "gadita" con su carácter eminentemente liberal, lo criticará y lo aceptará ya que nuestro Carnaval está abierto a la imaginación y a la innovación constante.

Documentación: Actas del V Congreso del Carnaval de la Fundación Gaditana del Carnaval en 1991.

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